
Tortas fritas sin aceite: la receta saludable que se hace en pocos minutos y quedan iguales a las clásicas
R H FernándezLas tortas fritas son uno de los clásicos infaltables para acompañar el mate, sobre todo en los días fríos o lluviosos. Sin embargo, la versión tradicional suele prepararse con abundante aceite o grasa, por eso muchas personas buscan alternativas más livianas sin resignar el sabor.
Entre todas las recetas que existen, hay una que evita la fritura y permite obtener tortas fritas crocantes por fuera, tiernas por dentro y listas en apenas 15 minutos.
Esta cocción puede hacerse al horno o en sartén antiadherente y así reducen el uso de grasa sin perder su textura.
Qué ingredientes necesitás para hacer tortas fritas saludables
Para esta versión necesitás pocos ingredientes:
- 2 tazas de harina leudante.
- 1 cucharadita de sal.
- 1 cucharada de manteca (opcional).
- ¾ taza de agua tibia.
Si preferís una preparación todavía más liviana, también podés reemplazar la manteca por una pequeña cantidad de aceite o directamente omitirla.
Cómo hacer tortas fritas sin freír, paso a paso
- Mezclá la harina con la sal en un bowl
- Agregá la manteca (si decidís usarla) e incorporá el agua tibia de a poco
- Amasá hasta obtener una preparación lisa, suave y que no se pegue en las manos
- Dejá descansar la masa durante 10 minutos
- Dividila en bollitos y estiralos con un palo de amasar hasta formar discos
- Hacé un pequeño agujero o un corte en el centro para evitar que se inflen demasiado durante la cocción
- Cocinalas en horno precalentado a 200 °C durante unos 12 a 15 minutos, dándolas vuelta a mitad de cocción. También podés hacerlas en una sartén antiadherente, sin agregar aceite
- Para evitar la fritura, la mejor opción es hacerlas al horno. (Imagen ilustrativa generada con IA)
La principal diferencia con las tortas fritas tradicionales es que no se cocinan sumergidas en aceite o grasa. Esto permite reducir el aporte de grasas y calorías, además de evitar el olor a fritura dentro de la cocina.
Aunque la textura cambia levemente respecto de la versión clásica, el resultado sigue siendo una masa dorada por fuera y suave por dentro, ideal para disfrutar con unos mates.






