El esquema forma parte del proceso de privatización definido por el Gobierno para avanzar con la transferencia de la operación ferroviaria de cargas al sector privado, con concesiones de larga duración y un esquema en el que las empresas deberán asumir distintas responsabilidades sobre la infraestructura y el material ferroviario.

“Durante décadas el Estado sostuvo un sistema que se deterioraba año tras año pese al gasto creciente de los contribuyentes. Desde 1970, la producción agropecuaria, principal demandante del servicio, se multiplicó por seis y, sin embargo, el Belgrano Cargas transporta hoy menos carga que entonces”, señaló el ministro de Economía, Luis Caputo, a través de un posteo en X.
Y concluyó: “Esta es la prueba de que el problema del sistema no fue la falta de demanda, sino la ausencia de incentivos correctos y de actores con la capacidad de administrarlo correctamente. Por eso, nuestro modelo corre al Estado de un rol en el que falló. El sector privado es quien puede poner el capital, la experiencia y asumir el riesgo que el Estado no logró sostener”.











