

La autoridad monetaria sostuvo que este incremento estuvo explicado por "una disminución del saldo real de financiamiento total (denominador del ratio) y un aumento real (que viene desacelerándose) de la cartera en situación irregular (numerador)".
Del otro lado, la probabilidad de que no se paguen las deudas cayó 0,2 p.p. hasta 2,4% en el nivel general. Al distinguir por tipo de deudor, la probabilidad de default estimada (PDE) de las familias se ubicó en 3,9% (-0,5 p.p. mensual), en tanto que la correspondiente a las empresas se mantuvo prácticamente sin cambios (1,1%).

















