Qué puede revelar el ronquido sobre el descanso, la respiración y el corazón

El cardiólogo José Abellán advirtió que una señal tan común puede expresar una obstrucción parcial de la vía aérea y derivar en un cuadro más serio como la apnea del sueño
Nacionales07 de agosto de 2026 Por Santiago Abraldes

Dormir y roncar suele leerse como una molestia doméstica, pero esa idea deja afuera una pregunta de salud concretacuándo ese ruido nocturno deja de ser habitual y pasa a señalar un problema respiratorio.

El tema gana lugar dentro de las conversaciones sobre bienestar porque la calidad del descanso ya no se mide solo por la cantidad de horas de sueño, sino también por la continuidad del sueño, la oxigenación y el impacto que las interrupciones breves tienen sobre el organismo.

Esa pregunta adquiere relevancia en un escenario en el que el sueño aparece cada vez más vinculado con la salud integral. En ese marco, el ronquido deja de ser solo un dato de convivencia cuando se presenta de forma sostenida o cuando queda asociado a pausas respiratoriascansancio diurno o un descanso que no resulta reparador.

De acuerdo con un artículo de Men’s Health, el cardiólogo José Abellán advirtió: “Roncar es común, pero no es normal”. Según explicó, el ronquido se produce cuando los tejidos blandos de la garganta vibran al paso del aire durante el sueño, y eso ya implica una obstrucción parcial de la vía respiratoria.Desde ese punto de partida, el especialista planteó que el fenómeno puede leerse como una señal a observar, sobre todo cuando se repite en el tiempo.La señal que puede anticipar un problema mayor
Abellán sostuvo que el ronquido puede evolucionar hacia una apnea obstructiva del sueño y precisó: “En los estados avanzados, el ronquido puede degenerar en apnea obstructiva del sueño, que acontece cuando la vía aérea se obstruye ya más de un 30% y de manera intermitente durante episodios de más de 10 segundos. Y es un trastorno serio con consecuencias médicas importantes”. La apnea obstructiva del sueño es un cuadro en el que la respiración se interrumpe o se reduce de forma repetida durante la noche.

Esa alteración, según describió el cardiólogo, no se limita al ruido ni al cansancio del día siguiente. “Tus pulmones, tu corazón y hasta tu cerebro lo pagan porque se produce un peor descanso, microdespertares, menos oxígeno y más estrés nocturno”, afirmó. Los microdespertares son interrupciones breves del sueño que muchas veces pasan inadvertidas, pero que afectan la continuidad del descanso.

A partir de ese cuadro, Abellán agregó que el problema puede traducirse en “más riesgo de hipertensión, de infarto, de ictus, de arritmias, e incluso problemas de memoria y concentración”.

El ictus es un accidente cerebrovascular, mientras que las arritmias son alteraciones en el ritmo cardíaco. En la explicación del especialista, el punto central no es solo que el ronquido exista, sino que su persistencia puede quedar asociada a una dinámica con impacto respiratoriocardiovascular y cognitivo.

Qué cambios de hábitos menciona el especialista

Frente a ese escenario, Abellán sostuvo que hay medidas de la vida cotidiana que pueden influir en la evolución del cuadro y afirmó que “la buena noticia” es que se puede evitar que aparezca y, sobre todo, “disminuir su gravedad”. Dentro de esas acciones, ubicó en primer lugar la reducción de grasa corporal y señaló que perder grasa corporal es lo que más impacto tiene.

En esa misma línea, enumeró hábitos concretos: “Pierde grasa corporal porque es lo que más impacto tiene. Haz ejercicio regular, evita el alcohol y sedantes por la noche porque son detonantes clásicos del colapso faríngeo. Deja de fumar porque reduce la inflamación, mejora el paso del aire y facilita el descanso”. El colapso faríngeo es el estrechamiento o cierre de la zona de la garganta por donde circula el aire mientras una persona duerme.

La alimentación también forma parte de ese esquema. Abellán indicó: “Cuida tu alimentación con la dieta mediterránea, y que la cena sea ligera y sin ultraprocesados”.

La dieta mediterránea se caracteriza por una presencia alta de verduras, frutas, legumbres, cereales y aceite de oliva. En esa misma serie de recomendaciones, sumó otra herramienta y expresó: “Además, puedes entrenar tu garganta con ejercicios orofaríngeos, que ayudan a fortalecer lengua y paladar”.

Qué criterio ordena la alerta

Los ejercicios orofaríngeos son prácticas dirigidas a los músculos de la boca y la garganta para dar mayor tono a estructuras que intervienen en el paso del aire. Dentro de ese enfoque, el planteo de Abellán ordena una idea precisa: el ronquido no aparece como un problema menor cuando se vuelve persistente y queda integrado a signos que afectan la calidad del sueño.

El especialista cerró su explicación con una advertencia sobre la dimensión clínica del cuadro y con un criterio práctico para leer su evolución: “La apnea del sueño sí es una enfermedad seria. Y tu día a día puede marcar la diferencia entre seguir empeorando, o mejorar cada noche. Mejorar tu composición corporal, moverte más, dormir de lado, dejar el tabaco y cuidar tu alimentación han demostrado reducir los síntomas y mejorar tu calidad de vida y de sueño”.

La composición corporal alude a la proporción entre grasa, músculo y otros tejidos del cuerpo. En ese marco, la nota pone el foco en una inquietud concreta del bienestar actual: identificar cuándo un síntoma habitual merece dejar de naturalizarse.imageimage

Artículos relacionados