Cooperativismo entrerriano: propuestas, impuestos y un rol que el Estado no cubre

Cooperativismo entrerriano: propuestas, impuestos y un rol que el Estado no cubre
provinciales05 de julio de 2026Ramón Héctor FernándezRamón Héctor Fernández

No vinieron a quejarse. José Miguel Laurencena, presidente de la Federación de Cooperativas de Entre Ríos (Fedeco), lo dejó en claro desde el arranque: “Para llorar hacemos catarsis, nosotros presentamos propuestas”. Y con esa declaración de principios encabezó la presentación de un informe provincial que pone en números y en palabras lo que el cooperativismo aporta a la economía y al tejido social de la provincia.

El sector no esquivó los problemas. El impacto de los impuestos, en particular las tasas municipales, y la fuerte suba de costos para producir aparecieron como las dos señales de alerta más urgentes del informe. No es un dato menor: las cooperativas operan con márgenes ajustados por su propia naturaleza, y cualquier presión fiscal desproporcionada golpea directo en la viabilidad de proyectos que, en muchos casos, son el único sostén económico de comunidades del interior entrerriano.

Laurencena fue contundente al describir el lugar que ocupa el cooperativismo en el mapa provincial: “A veces suplimos la presencia del Estado; somos la institución más formal en el territorio”. No es una queja, es un diagnóstico. En localidades donde el Estado llega tarde, mal o directamente no llega, son las cooperativas las que garantizan servicios, trabajo y organización comunitaria. Eso tiene un valor que los índices económicos rara vez capturan.

La presentación del informe no fue un acto de autocomplacencia sino una apuesta política en el mejor sentido del término: mostrar datos, exigir reconocimiento y plantear condiciones para crecer. En un contexto nacional donde el ajuste fiscal comprime recursos y donde la presión impositiva sobre las economías regionales sigue siendo un tema irresuelto, el cooperativismo entrerriano eligió el camino de la propuesta concreta antes que el del reclamo estéril.

El desafío que queda planteado es doble: que el Estado provincial y los municipios escuchen el diagnóstico y actúen en consecuencia sobre la carga impositiva, y que el sector siga construyendo la masa crítica de información y propuestas que le dé peso real en las negociaciones. Por ahora, Fedeco dio un paso firme en esa dirección.