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canonical_url: "https://estacioncarbo.com.ar/contenido/1089/de-las-arritmias-a-la-fibrilacion-auricular-el-impacto-del-alcohol-en-el-corazon"
title: "De las arritmias a la fibrilación auricular: el impacto del alcohol en el corazón, según la evidencia científica"
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description: "El electrofisiólogo Mohamed Kanj, de la Cleveland Clinic, explicó que la cantidad y la frecuencia de ingesta determinan la gravedad del daño cardíaco. Qué tener en cuenta"
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date_published: "2026-10-03T12:44:00-03:00"
date_modified: "2026-10-03T12:47:20-03:00"
author_name: "R H Fernández"
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category_name: "Salud"
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# De las arritmias a la fibrilación auricular: el impacto del alcohol en el corazón, según la evidencia científica

Una copa al terminar el día o una cerveza durante una salida suelen formar parte de hábitos que rara vez se vinculan con el ritmo del corazón. Sin embargo, el alcohol también puede entrar en esa conversación cuando aparecen las [**arritmias**](https://www.infobae.com/salud/ciencia/2026/07/25/la-innovacion-que-revoluciona-la-fibrilacion-auricular-como-los-campos-pulsados-mejoran-el-tratamiento), alteraciones en la forma en que late el corazón.

La pregunta sobre si una copa diaria puede convivir con una vida saludable no tiene una respuesta única. Una declaración científica de la Asociación Estadounidense del Corazón ubica el punto de mayor preocupación en el consumo elevado y en los episodios de ingesta intensa.

La **fibrilación auricular** es una de esas arritmias. Según explicó Mohamed Kanj, electrofisiólogo cardíaco de **Cleveland Clinic**, el alcohol puede favorecer la aparición o el empeoramiento de estos ritmos irregulares.

La declaración científica publicada en *Circulation* señala que todavía hay incertidumbre sobre el efecto de **una o dos bebidas diarias** en su aparición, mientras que un **consumo más alto de alcohol** se relaciona con resultados adversos de manera más clara.

## Los estudios disponibles no prueban que una bebida diaria proteja de las arritmias

Buena parte de las **investigaciones observacionales** revisadas por la declaración analizan **vínculos entre hábitos y problemas de salud**, pero no pueden demostrar por sí solas que un hábito sea la **causa directa de una enfermedad**.

Los resultados también pueden verse influidos por factores como la **edad**, la **alimentación**, el **tabaquismo**, la **actividad física** y enfermedades previas. Por eso, separar el efecto del alcohol de esas variables resulta difícil.

Esta limitación es central en el debate sobre el consumo bajo. El documento indica que los **datos son contradictorios** sobre si una bebida diaria modifica el riesgo de fibrilación auricular. Por ese motivo, no presenta el alcohol como una conducta que deba iniciarse para obtener [**beneficios cardiovasculares**](https://www.infobae.com/salud/ciencia/2025/12/28/beber-con-moderacion-no-es-seguro-la-ciencia-desmonta-el-mito-del-alcohol-saludable).

La falta de una conclusión definitiva no equivale a afirmar que no exista riesgo ni a formular una recomendación general.

La declaración plantea que se necesitan más **ensayos aleatorizados**, estudios que comparan grupos en condiciones definidas, para conocer mejor los efectos de los consumos bajos o moderados.

En la fibrilación auricular, esta diferencia entre **tipos de estudios** es relevante. El documento no afirma que una **cantidad reducida de alcohol** tenga el mismo efecto en todas las personas ni que pueda aplicarse una **regla única** a todos los casos.

Los **antecedentes de arritmias**, los **tratamientos** y la forma en que se consume alcohol integran el **contexto clínico** que se debe considerar en cada situación.

## El consumo alto y concentrado en pocas horas concentra las advertencias

La declaración identifica un contraste más claro cuando aumenta la cantidad de alcohol.

El consumo elevado, definido en la revisión como un **promedio de tres o más bebidas al día**, y la ingesta intensa se vinculan de manera consistente con resultados desfavorables en las **enfermedades cardiovasculares** evaluadas.

En el caso de la fibrilación auricular, el documento reúne investigaciones que relacionan un **mayor consumo de alcohol** con más episodios de **ritmo cardíaco irregular**.

También indica que las personas que no beben parecen tener **menos riesgo** que quienes mantienen el consumo, aunque el alcance de esa observación depende de los estudios analizados.

El **consumo intenso** merece una consideración aparte. No se trata solo de la cantidad acumulada durante una semana o un mes, sino de beber mucho alcohol en pocas horas.

Este patrón puede desencadenar el **síndrome del corazón festivo**, una **arritmia breve** que aparece después de una ingesta elevada en poco tiempo.

![(Imagen Ilustrativa Infobae)](https://www.infobae.com/resizer/v2/VZ2NEZERG5AWTPZCF6HDOCACRQ.png?auth=3b2a1c225f53c620b55d361a47d85e8a99cb9caf7c9d10c1beb81b7cbf684355&smart=true&width=350&height=191&quality=85)La ingesta concentrada de alcohol en un período breve puede desencadenar el síndrome del corazón festivo (Imagen Ilustrativa Infobae)

El ritmo cardíaco puede volver a la normalidad en algunos días. Sin embargo, la continuidad de un consumo elevado se asocia con **daño cardíaco** y con **nuevos episodios** de fibrilación auricular.

## Un ensayo clínico siguió a personas con fibrilación auricular durante seis meses

La declaración también incluyó un **ensayo realizado en Australia** con **140 adultos** que ya tenían fibrilación auricular y consumían **al menos diez bebidas por semana**. Durante seis meses, un grupo recibió la indicación de no beber alcohol y el otro mantuvo sus hábitos habituales.

En el grupo que debía evitar el alcohol, el **promedio semanal** bajó de **16,8 bebidas a 2,1**. Entre quienes continuaron con sus hábitos, el promedio pasó de **16,4 a 13,2 bebidas por semana**.

La diferencia muestra una reducción marcada del consumo en el primer grupo, aunque no todas las personas llegaron a un consumo nulo durante el seguimiento.

Luego de un período inicial de dos semanas, la fibrilación auricular reapareció en 37 de 70 personas, el 53%, en el grupo que evitó el alcohol. En el grupo de comparación, reapareció en **51 de 70 personas, el 73%**.

El estudio también registró **menos tiempo con fibrilación auricular** entre quienes recibieron la indicación de no beber. Esa medición expresa la **proporción de tiempo** durante la cual una persona mantiene un **ritmo cardíaco irregular**.

Los resultados corresponden a un **grupo específico**: adultos con fibrilación auricular sintomática y un consumo habitual de al menos diez bebidas semanales.

No permiten trasladar sus conclusiones de manera automática a **personas sin arritmias**, a quienes consumen menos alcohol ni a todas las **situaciones clínicas**.

En conjunto, la declaración sitúa el alcohol dentro de una evaluación que considera **cantidad**, **frecuencia** y **forma de consumo**.

La relación con resultados adversos es más consistente en los patrones de ingesta elevados o intensivos. Para quienes tienen fibrilación auricular, el ensayo ofrece un **dato concreto** para incluir el consumo de alcohol en la **consulta sobre el control de los episodios**.

![image](/download/multimedia.normal.93ab040edebfb214.bm9ybWFsLndlYnA%3D.webp)

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